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lunes, 26 de septiembre de 2011

PROFECÍAS MAYAS




Los Mayas nos dejaron a nosotros los habitantes del planeta tierra de hoy, un mensaje escrito en piedra, un mensaje que contiene siete profecías, una parte de alerta y una parte de esperanza, el mensaje de alerta profetiza sobre los cambios que debemos de realizar en nosotros mismos para impulsar la humanidad hacia la nueva era. La era de mujer, la era de la madre, la era de la sensibilidad.

Todos nosotros, de una manera u otra sentimos que estamos comenzando a vivir los tiempos del Apocalypse. Todos sentimos la guerra, guerra por el petróleo, guerra por la paz, guerra por superar la crisis.

Cada día hay más erupciones volcánicas, la polución generada por nuestra tecnología se ha vuelto alarmante, hemos debilitado la capa de ozono que nos protege de las radiaciones del sol, hemos contaminado al planeta con nuestros desechos industriales y basuras. La devastación de los recursos naturales esta acabando con las fuentes de agua, con el aire que respiramos; el clima ha cambiado y las temperaturas han aumentado de manera impresionante.

Los glaciales y nevados se derriten, grandes inundaciones se suceden en todo el mundo; enormes tornados pusieron en peligro a Florida y gigantescos huracanes desbastaron a Centroamérica. Nos amenaza el caos informático, la pobreza generalizada por los efectos del caos económico se siente en casi todos los países del mundo. Todos buscamos respuestas y un camino seguro para los tiempos que vivimos. Reconocemos a partir de los problemas que enfrentamos a diario profecías acerca de lo que está pasando, la Biblia anuncio que cuando todos estos hechos sucedieran al mismo tiempo estarían llegando los tiempos del Apocalypse.

Los Mayas sabían que esto iba a suceder exactamente en estos tiempos, por eso dejaron unas guías para que cada uno de nosotros, de manera individual, contribuya a llevar a la humanidad hacia el amanecer de la galaxia, a una nueva era en que no habrá más caos ni destrucción. Nos dejaron siete profecías en las que hablan de sus visiones de futuro, de nuestro presente. Están basadas en las conclusiones de sus estudios científicos y religiosos sobre el funcionamiento del universo.