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domingo, 7 de junio de 2009

Reiki En Animales





El Reiki es la Energía ( Ki ) Universal ( Rei ), la Energía que mueve y actúa en todos los átomos del universo conocido y por conocer. Por lo tanto al igual que en las personas, los que nos dedicamos a este mudo, podemos y debemos utilizarlo, en cualquier ser que necesite y desee revitalizar su organismo y volver a conectarse con la fuente, con la Madre, con esa Energía que es de todos y a todos pertenece.

Al igual que las personas, que a través de los cambios evolutivos, nos hemos ido cada vez más apartando de nuestro poder innato de curación y autocuración, los animales que nos rodean, al irse e ir los "humanizando", también ellos se han ido alejando de ella. Según una versión Taoísta; " el amor que ellos nos tienen y su intención para hacernos llegar su mensaje de unidad, les hacen cada vez convertirse más en nosotros para así podernos trasmitir mejor su saber, pero eso les hace olvidar, como nosotros lo olvidamos, el lugar de donde procedemos".

Los animales reciben el Reiki instintivamente, reconocen la Energía y la utilizan en situaciones de enfermedad, recuperación después de una cirugía, en tratamientos de heridas y en estados depresivos. Ya que su contacto es más directo, tienen una conexión mucho más espontánea.



SESIONES


No debemos olvidar que el Reiki no reemplaza ningún tratamiento médico, bajo ninguna circunstancia, pero actúa completamente, consiguiendo una más rápida recuperación, ya que ayuda a equilibrar al animal en su estado tanto físico como psíquico, tonificando el sistema inmunológico, mejorando sus funciones orgánicas y aumentando la capacidad de autosanación.

La forma apropiada de impartir los tratamiento sería; comenzando con 3 sesiones continuas, para después continuar a una por semana, valorando la mejoría de la mascota. En caso de intervenciones quirúrgicas es aconsejable efectuar una sesión antes y otra después de que se lleve a cabo.

El tiempo estimado de cada una de ellas es de unos 20 minutos, pudiendo llegar a doblarse, según la valoración. En todos los casos la primera comenzaría con una entrevista con el dueño, para conocer la sintomatología del paciente. Desplazándose al interior, a continuación, a una sala aparte, hasta el final de la sesión. En ocasiones, que sea necesario, se puede pedir su ayuda y participación en la terapia.

Además de las sesiones presenciales, se pueden efectuar sesiones a distancia, cuando por motivos de urgencia, distancia, o cualquier otro, no sea posible la anterior forma de efectuarse, con la debida concertación del acuerdo. Siendo los efectos igualmente de beneficiosos.

Julia Mª de las Viñas Martín Sánchez





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